Politica

Quilmes avanza hacia mayores niveles de reciclado

Resumen

En los últimos días, Quilmes logró la aprobación de la factibilidad del “Programa de Recolección de Residuos” que forma parte del Plan de Acción Climática 2026, y está en sintonía con la ley provincial en la materia. Así lo anunció […]

Quilmes avanza hacia mayores niveles de reciclado


En los últimos días, Quilmes logró la aprobación de la factibilidad del “Programa de Recolección de Residuos” que forma parte del Plan de Acción Climática 2026, y está en sintonía con la ley provincial en la materia. Así lo anunció el responsable del área municipal de GIRSU, Roberto Gaudio. Se trata de un paso importante en una cadena de decisiones políticas, de gestión pública coherente y constante, de búsqueda de recursos, de incorporación virtuosa de la organización popular previa, los recicladores urbanos, de búsqueda de eficiencia estatal con visión moderna y valor de lo público por sobre el mero negocio privado sin sentido comunitario alguno.

Nuevos desafíos se abren en adelante, pero cuando un camino correcto comienza su traza, es bueno valorarlo. La primera medida que señalaremos en breve reseña se dio durante la intendencia peronista de Francisco Gutiérrez y fue la de remunicipalizar el sistema que había estado en manos privadas dando un servicio absolutamente deficiente para todos los vecinos de Quilmes. La recolección de basura es un tema central de preocupación en cualquier ciudad y una materia que con los cambios en las formas de consumo entre otras cosas, se fue haciendo difícil de resolver. Quilmes, con mas de 700 mil habitantes no es la excepción.

En 2019, Cambiemos con la salida de Martiniano Molina y la debacle del gobierno nacional de Mauricio Macri, dejó el sistema de recolección local absolutamente abandonado y en estado deplorable de maquinarias, infraestructura y personal. Quizá por incapacidad de gestión de lo público, quizá porque en el algún momento el molinismo tramó vaciarlo y volver a convertir a la basura en un negocio privado. Como haya sido, no pudo concretarlo y no mejoró el sistema general de recolección. Mas bien, lo empeoro sensiblemente. Mayra Mendoza, en contraposición, eligió la inversión, la consolidación y la profundización del modelo municipal, ensanchando las políticas públicas de reciclado, que en verdad son la mejor forma de afrontar la proliferación de residuos en las sociedades modernas y el cuidado del ambiente y la casa común.

Desde su llegada a Alberdi 500 la intendenta se puso a la búsqueda de recursos para ampliar la flota de camiones, la mejora integral del sistema local. Y lo concretó. Así, pasamos de 15 camiones que recibimos a triplicar esa cantidad en la actualidad. Los Ecopuntos donde vecinos y vecinas acercan la basura reciclable se duplicaron de 7 a 15. Hay 11 zonas con recolección diferenciada. Se amplía la contenerización. En este tiempo, la recolección total aumento en más de 100 toneladas diarias (de 513 a 640). El municipio agrega valor y vende como materia prima el material reciclable recolectado y ahorra así en pagar el enterrado en el CEAMSE (hoy, 30 mil pesos por tn) al aumentar los niveles de reciclado.

Es que con la construcción del ECOPARQUE en la zona ribereña el reciclado en Quilmes dio un salto de calidad histórico en nuestro distrito. No lo suficientemente visto, no valorado en su justa medida. Insólita y vilmente atacado desde la oposición más carroñera, cuando sin dudas, se trata de una de las obras más significativas en Quilmes en las últimas décadas. La incorporación de trabajadores y trabajadoras recicladores, cartoneros como se los llama más llanamente, – que abundan en Quilmes como en cualquier ciudad de más de 700 mil habitantes, como en todo el conurbano y en un país con crisis económicas cíclicas – , es virtuosa y deja atrás años de injustificada estigmatización a un conjunto de trabajadores que en la búsqueda de un sustento – magro la mayor de las veces – brindaron y brindan un servicio esencial y mensurable al cuidado real del medioambiente.

Con esa decisión política de Mayra, motorizada por los funcionarios del área, con la exsecretaria de Ambiente, Eva Mieri y el ya mencionado Roberto Gaudio como caras visibles de un proceso virtuoso, (con humildad y orgullo, nos tocó colaborar desde lo legislativo con ese proceso) se les otorgó calidad laboral a quienes antes se inventaron ese trabajo. Se les dio indumentaria, reconocimiento, derechos laborales, se los dignificó. Son hoy un actor central de los logros que nuestro municipio viene acumulando en materia de reciclado y tratamiento de residuos.

No es casualidad. Venían construyendo parte de la solución y con una mirada estatal inteligente, potenciaron sus posibilidades. El reciclado en Quilmes, política necesaria y central para todos, sigue avanzando a paso firme, involucra y compromete a cada vez más actores (escuelas, instituciones, clubes de barrio, supermercados barriales, etc) única forma de potenciarlo. A eso y no a otra cosa, nos referimos cuando, como propuso no hace tanto Cristina Fernández de Kirchner en un documento, hablamos de crear una “nueva estatalidad”. Es por ahí.

Se trata de pensar el estado desde la eficiencia concreta. Desde solucionar los infinitos y complejos problemas de nuestras sociedades actuales de manera integral, inteligente, desde la sensibilidad peronista, alejados de formas liberales y discursos de odio, concretando en cada decisión calidades de vida mejores para el conjunto y no para poquititos. Sin exclusión de ningún tipo y sin falsas disquisiciones ideológicas, dogmáticas.

La acción estatal desde la mirada popular no liberal no puede agotarse en el fin recaudatorio, que por supuesto también es parte del asunto. Es posible hacerlo. Mayra lo hizo en Quilmes. Ese es el rol del estado y la nueva estatalidad. No lo hará el privado, cuyo rol si es generar trabajo y riqueza pero no inclusión y derechos. De eso sí qué estamos convencidos.



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *