Serrat cuestionó el anarco-liberalismo de Milei y alertó sobre un retroceso democrático global
Resumen
Joan Manuel Serrat volvió a hablar largo y tendido en la Argentina. El cantautor catalán viajó a Mendoza para recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Cuyo y, lejos de limitarse a un agradecimiento formal, aprovechó la […]
Joan Manuel Serrat volvió a hablar largo y tendido en la Argentina. El cantautor catalán viajó a Mendoza para recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Cuyo y, lejos de limitarse a un agradecimiento formal, aprovechó la ocasión para reflexionar sobre política, cultura y el estado actual del mundo.
Retirado de los escenarios desde 2022, Serrat fue distinguido el viernes por su trayectoria artística y por el compromiso social que marcó gran parte de su obra. Durante el acto académico defendió el valor de la educación pública y del conocimiento como herramientas de progreso colectivo. “Solo con conocimiento progresa individual y colectivamente un pueblo”, afirmó ante estudiantes y autoridades universitarias. Y agregó otra frase celebrada por el auditorio: “Con escuelas y universidades que no sean un negocio, sino una evolución”.
Pero el discurso pronto se desplazó hacia un terreno más político. En la conferencia de prensa posterior, Serrat se mostró preocupado por el clima que atraviesan muchas democracias contemporáneas. “La libertad no se regala, se gana poco a poco y se defiende día a día. Si no la cuidamos, la perdemos”, sostuvo. Para el autor de «Mediterráneo», las crisis económicas y sociales suelen abrir la puerta a proyectos autoritarios: “El mundo está lleno de fisuras que los tiranos aprovechan”.
Consultado sobre la situación internacional y el avance de discursos radicalizados en distintos países, el músico señaló que se trata de un fenómeno global. “Lamentablemente esto que está viviendo la Argentina es un proceso repetido en el mundo”, dijo. En ese análisis también cuestionó el crecimiento de corrientes ideológicas que ganan terreno en contextos de incertidumbre: “Le está dando beneficios muy claros a quienes plantean este anarco-liberalismo, que prospera en muchos países”.

Serrat y otros de sus orgullos
Serrat, que durante las décadas de 1970 y 1980 fue una de las voces más comprometidas de la canción iberoamericana, también recordó los años de censura y persecución cultural. Cuando le mencionaron que su nombre figuró entre los artistas prohibidos durante la dictadura argentina, respondió con ironía: “Es un orgullo haber estado en esa lista”.
Hubo, sin embargo, espacio para una mirada más personal. El músico volvió a referirse a su retiro de los escenarios, anunciado tras la gira El vicio de cantar 1965-2022. “He hecho la música que he querido hacer toda mi vida; ahora estoy retirado”, explicó, aunque aclaró que su vínculo con la canción sigue intacto. “Mis canciones son mis sentimientos”.
La visita a Mendoza incluyó además un concierto homenaje con la Orquesta y los coros de la Universidad Nacional de Cuyo, donde distintos artistas interpretaron parte de su repertorio. Serrat, desde la platea, escuchó versiones de clásicos que forman parte del cancionero iberoamericano desde hace más de medio siglo.
Entre reflexiones políticas, recuerdos y gestos de gratitud, el autor de “Penélope” dejó en claro que, aunque haya abandonado los escenarios, no está dispuesto a abandonar la conversación pública. Y, fiel a su estilo, volvió a defender el mismo principio que atraviesa buena parte de su obra: que la cultura y la educación siguen siendo herramientas esenciales para sostener la democracia.
