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Comienza el juicio “Automotores Orletti y Pomar” contra cuatro agentes de inteligencia de la dictadura

Resumen

Este viernes a las 9.30, el Tribunal Oral Federal 1 de CABA comenzará a juzgar a cuatro exmiembros de la SIDE durante la dictadura por crímenes cometidos en los centros clandestinos de detención “Automotores Orletti” y “Pomar”.  Los imputados son […]

Comienza el juicio “Automotores Orletti y Pomar” contra cuatro agentes de inteligencia de la dictadura


Este viernes a las 9.30, el Tribunal Oral Federal 1 de CABA comenzará a juzgar a cuatro exmiembros de la SIDE durante la dictadura por crímenes cometidos en los centros clandestinos de detención “Automotores Orletti” y “Pomar”. 

Los imputados son César Estanislao Albarracín, exagente civil de inteligencia del Ejército; Rubén Héctor Escobar, exagente de la SIDE; Julio Cesar Casanova Ferro, personal inorgánico de la Secretaría de Inteligencia y Patricio Miguel Finnen, quien llegó a ser uno de los hombres más importantes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en el menemismo y fue condenado por su participación en el el atentado a la AMIA.  

Los cuatro acusados son juzgados por primera vez por crímenes de lesa humanidad: deberán responder por su responsabilidad en la privación ilegal de la libertad e imposición de tormentos en 88 casos y dos hechos de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad. 

Es la primera vez también que se analiza en un juicio oral lo ocurrido en Pomar, el centro clandestino de detención ubicado en la intersección de Pomar y Chiclana, en Nueva Pompeya, que fue identificado recién en diciembre de 2022. Por allí pasaron al menos 8 personas, un grupo de militantes del Partido Comunista secuestrado en mayo de 1977, de los que cuatro están desaparecidos, y Pedro León Zavalía, un agente de bolsa y dueño de la financiera Río Paraná. 

A cargo del debate estarán los jueces Adrián Federico Grünberg, José Antonio Michilini y Ricardo Ángel Basílico y la acusación del Ministerio Público Fiscal estará a cargo del fiscal general Pablo Ouviña y el  auxiliar fiscal Santiago Ghiglione.

La audiencia podrá seguirse a través de La Retaguardia: https://www.youtube.com/watch?v=nmskefXyQbE

Los acusados 

Finnen, quien usaba el alias de Patricio Fonseca, integraba en dictadura la división Operaciones Tácticas (OT) 1 de la SIDE. Entre mayo y noviembre, esta división uso de base de operaciones el centro clandestino de detención Automotores Orletti, ubicado en Gral. Venancio Flores 3519, en el barrio de Floresta. Sobrevivientes de ese CCD reconocieron a Finnen como uno de los guardias. 

Con la vuelta de la democracia, Finnen continuó en la SIDE y llegó a ser mano derecha de Hugo Anzorreguy, titular de la Secretaría en el menemismo, y estuvo a cargo de la Sala Patria, enfrentada al sector de “Jaime” Stiuso. Por su rol en el encubrimiento del atentado a la AMIA, fue condenado por la Cámara de Casación en 2024: fue considerado culpable de peculado por el pago de 400 mil dólares a Carlos Telleldín para que involucrara falsamente en el atentado a la Policía Bonaerense.

Casanova Ferro era personal inorgánico de la SIDE y está vinculado con los dos centros clandestinos. Habría sido uno de los que firmó el contrato de locación del inmueble donde funcionó Orletti bajo el alias de Julio César Cartels. El otro firmante fue Anibal Gordon, quien lo hizo con su seudónimo Felipe Salvador Silva. 

Otro inorgánico ya condenado por crímenes en Orletti, Honorio Carlos Martínez Ruiz, identificó a Casanova Ferro como miembro integrante del grupo que se desempeñaba en”Pomar”, donde operaba bajo las órdenes de Gordon. 

Escobar reconoció en un sumario militar realizado en 1977 a partir del secuestro extorsivo del empresario Zavalía, una de las víctimas del juicio, que conoció a Gordon con su alias “Silva” en 1974 por “razones de servicio” y que llevaron a cabo varios operativos juntos. Contó que en 1977 llegó a un acuerdo con Gordon para trabajar con él y desempeñarse en la base operativa de Pomar, junto con Martínez Ruiz y otras personas. Su hermano, Enrique, ya fallecido, también reconoció su paso por ese centro clandestino 

Albarracín, quien pertenecía a la inteligencia del Ejército, también declaró en ese sumario militar que conocía desde hacía tiempo a Gordon y que le propuso participar del “operativo” en el que fue secuestrado Zavalía. El espía fue quien aportó el teléfono de la base Pomar, que quedó registrado en el sumario para que más de 40 años después fuera utilizado por la justicia para identificar el centro clandestino ya que era el mismo número que figuraba en el contrato de locación.

Un circuito con tres CCD

Hasta 2020, el único centro clandestino de detención de este circuito era Orletti, reconocido como sede del Plan Cóndor durante la dictadura. Sin embargo, varias víctimas que creían haber pasado por ese lugar recordaban un sótano y otras características que Orletti no tenía.

A partir de testimonios de sobrevivientes y un informe del Programa Verdad y Justicia de la Secretaría de Derechos Humanos, en 2020 el juzgado de Daniel Rafecas logró identificar la sede de Bacacay 3570, una casa con sótano que funcionó como CCD entre marzo y mayo de 1976. 

Dos años después fue ubicada también la casa de la calle Pomar, que se utilizó tras desarmar Orletti, lo que permitió completar el circuito represivo en el que, si bien no hay víctimas que hayan pasado por los tres lugares, los represores fueron los mismos.

Este va a ser el quinto juicio oral que se realice por este circuito represivo. El primero fue en 2010, con 4 condenados; el segundo fue el del Plan Cóndor, en 2016, con 15 condenas; el tercero fue en “Automotores Orletti III y IV” (2017), que finalizó con 4 condenas, y el último fue en 2020, “Automotores Orletti V”, también con 4 condenados.   



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