se fortalece la alianza entre el macrismo y Milei en contra de los trabajadores
Resumen
En las últimas horas se conoció un nuevo avance de la alianza Macri-Milei en CABA que preocupa al conjunto de las y los trabajadores. Es porque el Gobierno de la Ciudad firmó un acuerdo con el Gobierno nacional para iniciar […]
En las últimas horas se conoció un nuevo avance de la alianza Macri-Milei en CABA que preocupa al conjunto de las y los trabajadores. Es porque el Gobierno de la Ciudad firmó un acuerdo con el Gobierno nacional para iniciar el traspaso de la Justicia Laboral a la órbita porteña. Según el GCBA este acuerdo representa un avance importante en el camino hacia una mayor autonomía institucional de la Ciudad, aunque todavía debe ser aprobada por el Congreso para entrar en vigencia.
¿Qué significa esta rúbrica entre Nación y CABA? En noviembre del año pasado, Tiempo realizó un informe con la palabra autorizada de referentes especialistas en derecho laboral y líderes sindicales, donde explicaban que la creación de juzgados laborales en CABA y la reforma de Milei, es un nuevo paso en la política antisindical de la derecha argentina.
La columna vertebral de la alianza PRO-LLA es la implementación de políticas antisindicales para arrasar con la mayoría de los derechos laborales. Un caso testigo: Jorge Macri inició su gobierno enviando un proyecto de ley para crear el “Fuero Laboral PRO”. En tiempo récord, el oficialismo logró firmar todos los dictámenes en comisiones y en diciembre pasado, con apenas 31 votos afirmativos, 25 negativos, y 2 abstenciones; consiguió aprobar la iniciativa.
“El Decreto 70/23, hoy suspendido por una cautelar en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT) y la ley bases del año 2024 en su capítulo 4, crearon normas regresivas en materia de derecho del trabajo y a eso se le sumó la puesta en marcha de un tribunal superior de justicia porteño que es inconstitucional. Cuando por principios del derecho laboral sabemos que los derechos de los trabajadores tienen el carácter de ser progresivos, es decir, ir cambiando y modificando su situación para mejor y no para peor. Las propuestas de Milei y del PRO, son un coctel explosivo para los trabajadores”, dijo a Tiempo en ese artículo Alan Bryden, especialista en derecho de Trabajo y titular del Estudio Jurídico Bryden & Asociados.
Para Bryden, ambas instancias constituyen un trabajo coordinado entre LLA y el PRO que genera inseguridad jurídica, validando un tribunal superior de CABA como instancia revisora de la CNAT y de los 80 juzgados de primera instancia de la justicia nacional del trabajo.
“Es mayúscula tal contradicción, es decir, crearon inconstitucionalmente el tribunal superior y no crearon los juzgados inferiores de los fueros (laboral-civil-comercial-penal). Porque para el caso, el Tribunal Superior de CABA (TSJ) es la instancia de revisión de la CNAT y de los juzgados laborales de primera instancia de jurisdicción nacional. Lo que está aconteciendo en nuestra justicia es merecedor de que organismos internacionales realicen tareas de observación”, agrega.
Por su parte la abogada especialista en derecho del trabajo, Natalia Salvo, destaca que la reforma laboral no solamente viene siendo en relación a una flexibilización de hecho, o una destrucción de derechos a través de la política económica, sino también a través de determinadas normas.
“Una de esas normas o una de esas formas jurídicas es el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la Justicia de la Ciudad. Esto se dio desde la Ley hasta los concursos que ya se hicieron para el traspaso, pero también con el fallo de la Corte Suprema que habilitó al Tribunal Superior de Justicia como tribunal superior previo a la Corte, lo cual ya tuvo repercusiones en la Justicia Nacional del Trabajo”, explicó Salvo.
Para la letrada, esta movida representó sacar un bastión fundamental a la defensa de los derechos laborales, porque los tribunales nacionales del trabajo están formados en determinados principios protectorios relativos al trabajador.
“Los tribunales que se van a crear, y tanto el Tribunal Superior de Justicia, tienen otro tipo de principios, además de la cuestión política de ser tribunales más bien macristas, que sabemos que es lo que impera en la ciudad. Así que es una forma de terminar la flexibilización laboral, la destrucción de derechos, porque al momento de reclamar la inconstitucionalidad de la Ley de Bases o de otras normas que se dicten, vas a tener tribunales con jueces nuevos, con jueces más directamente elegidos por parte del Poder Real, o con un Tribunal Superior de Justicia que es de CABA, y en donde van a terminar todas las demandas laborales”, agregó Salvo.
Un mes después, Tiempo dialogó sobre el mismo tema con el Guillermo Gianibelli, abogado laboralista y profesor titular de Derecho del Trabajo en la UBA, quien aseguró: “Lo primero que hay que destacar es el contexto en que esto tiene lugar. Precedido por presiones del gobierno nacional a través del Ministerio de Justicia, no puede desligarse de una prédica constante de grupos económicos, medios de comunicación a su medida, y sectores políticos afines, que han venido demonizando a la Justicia Nacional del Trabajo por hacer lo que la ley y la Constitución le demanda: proteger el trabajo y los trabajadores”, explicó.
Para el especialista, este nuevo fuero laboral tiene por objetivo desactivar aunque sea parcialmente la Justicia Nacional del Trabajo. Argumenta que más allá de las cuestiones de orden constitucional acerca del alcance de las facultades de la ciudad, no se entiende por qué desarticular un sistema judicial como el laboral, sin suficientes garantías de organización, funcionamiento, celeridad, que sean aptos para sustituirlo.
