Bruce Springsteen llevó su denuncia contra el ICE y Trump a lo más alto de los charts
Resumen
Bruce Springsteen volvió a demostrar que su compromiso político no es un gesto ocasional sino una marca de identidad. Con Streets of Minneapolis, una canción escrita y grabada en tiempo récord tras la muerte de dos inmigrantes en esa ciudad […]
Bruce Springsteen volvió a demostrar que su compromiso político no es un gesto ocasional sino una marca de identidad. Con Streets of Minneapolis, una canción escrita y grabada en tiempo récord tras la muerte de dos inmigrantes en esa ciudad estadounidense, el músico alcanzó el puesto número uno del ranking Digital Song Sales de Billboard en Estados Unidos. Lo hizo, además, con apenas dos días de disponibilidad durante el período de medición.
El tema fue lanzado el 28 de enero y, según datos de Luminate, vendió más de 16.000 descargas en la semana que cerró el 29. Esa cifra no solo le permitió liderar la lista que mide las canciones más vendidas en plataformas como iTunes, sin distinción de género, sino que marcó su primer N°1 en ese chart desde su creación en 2004. La repercusión fue inmediata: la canción también debutó en el puesto 20 del ranking Hot Rock & Alternative Songs, impulsada por 678.000 reproducciones en streaming y una difusión radial inicial que acompañó el fenómeno digital.
El impacto comercial resulta significativo por varios motivos. En primer lugar, porque duplicó ampliamente al segundo puesto: “I Just Might”, de Bruno Mars, vendió poco más de 7.100 copias en el mismo período. En segundo lugar, por la velocidad del desempeño: el conteo semanal de Billboard concluye los jueves por la noche, por lo que Streets of Minneapolis se convirtió en la canción más vendida del país tras apenas 48 horas en el mercado. En un contexto dominado por el streaming y los lanzamientos planificados con meses de anticipación, la reacción espontánea del público adquiere un valor especial.
Pero la explicación del fenómeno no se agota en los números. La canción fue concebida como respuesta directa a las muertes de Alex Pretti y Renée Good en Minneapolis, ocurridas durante la denominada Operación Metro Surge, en el marco de acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contra inmigrantes indocumentados. Springsteen presentó el tema por primera vez en vivo el 30 de enero, durante el concierto benéfico Defend Minnesota, encabezado por Tom Morello. Allí denunció lo que calificó como “terrorismo de Estado” y expresó su solidaridad con las comunidades inmigrantes afectadas.

Springsteen reaccionó al asesinato de dos inmigrantes
“Escribí esta canción el sábado, la grabé ayer y la presenté hoy”, explicó al difundirla. La letra apunta de manera explícita contra funcionarios federales y exige el retiro del ICE de Minneapolis. En uno de sus pasajes más contundentes, canta: “El ejército privado del Rey Trump del Departamento de Seguridad Nacional / con armas atadas a sus abrigos / vinieron a Minneapolis para hacer cumplir la ley / o eso dicen. / Contra el humo y las balas de goma / con la luz del amanecer / los ciudadanos defendieron la justicia”. La referencia directa a Donald Trump y a la estructura de seguridad nacional sitúa a la canción en el centro de la discusión política.
No es la primera vez que Springsteen interviene en el debate público a través de su obra. A lo largo de su carrera, construyó un cancionero que dialoga con las tensiones sociales de Estados Unidos. American Skin (41 Shots), inspirada en el asesinato de Amadou Diallo a manos de la policía de Nueva York, o We Take Care of Our Own, publicada en plena campaña electoral de 2012, son ejemplos de una tradición autoral que combina épica rockera con comentario social. El propio título Streets of Minneapolis remite inevitablemente a Streets of Philadelphia, la balada con la que ganó el Óscar en 1994 y que abordaba el estigma del VIH/sida.

En el plano estrictamente comercial, el logro también tiene un componente simbólico. Aunque Springsteen es una figura central del rock estadounidense desde la década del 70, nunca había alcanzado el primer puesto del Digital Song Sales como solista. Su mejor marca previa era el puesto 23 logrado en 2020 con Born in the U.S.A. En 2024, como parte del proyecto colectivo Mark Knopfler’s Guitar Heroes, había llegado al puesto 22 con Going Home (Theme From Local Hero), pero el liderazgo absoluto le era esquivo hasta ahora.
Además del ranking general de ventas digitales, Streets of Minneapolis debutó en el primer lugar del Rock Digital Song Sales, duplicando así la cantidad de liderazgos de Springsteen en ese segmento y sumando su duodécimo ingreso al top 10. En la lista general, el músico encabezó uno de los nueve debuts de la semana y superó nuevos lanzamientos de artistas como Harry Styles y el rapero T.I., que ingresaron en los puestos 4 y 5, respectivamente. En el conteo específico de rock, también quedó por delante de estrenos de Motionless in White y Def Leppard.

Si bien la canción no lidera los rankings que combinan ventas, streaming y radio -los llamados listados de consumo total-, su desempeño confirma la vigencia de un artista que, a los 76 años, mantiene capacidad de incidencia cultural y política. La combinación de reacción inmediata, denuncia explícita y respaldo del público sugiere que el gesto artístico trascendió el nicho habitual del rock clásico.
Mientras tanto, Springsteen adelantó el año pasado que trabaja en un nuevo álbum solista, previsto para un futuro cercano, aunque no confirmó fechas. En ese contexto, Streets of Minneapolis podría anticipar el tono de un proyecto atravesado por la coyuntura política y social.
Más allá de lo que ocurra en los próximos meses, el episodio vuelve a colocar al músico en un lugar que conoce bien: el de cronista incómodo de su tiempo. Esta vez, con una canción escrita en cuestión de horas, logró convertir la indignación en un hecho cultural de alcance masivo y en un hito dentro de su propia trayectoria.
